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La revolución del calzado barefoot ha llegado para quedarse, y en Springfield no queremos que te la pierdas. Este tipo de calzado es cada día más popular, pero no es una simple moda, es un estilo de vida llevado al diseño de los zapatos. Si aún no conoces qué son las zapatillas barefoot, al ver las de Springfield y conocer todos sus beneficios, vas a quedar encantada.
El calzado barefoot está diseñado para imitar la sensación de ir descalzo, pero con la y el estilo de un zapato de mujer habitual. Las barefoot se caracterizan por tener una suela fina y ultraflexible, una puntera ancha para que los dedos se muevan con libertad y una pisada completamente plana, que ayuda a fortalecer la musculatura del pie y a mejorar la postura. Este diseño hace que el calzado barefoot sea el equilibrio perfecto entre comodidad, salud y estilo, cumpliendo todo lo que puedes desear en unas zapatillas. Además, usar este calzado respetuoso te hará sentir conectada con en mundo en cada paso que des. ¿Acaso puede algún otro zapato ofrecerte esta experiencia?
La moda del calzado barefoot ha llegado para quedarse, porque, a diferencia de otras zapatillas de mujer, usar este tipo de zapatillas tiene grandes beneficios para tu salud. Al permitir que tus pies se muevan de manera más natural, este tipo de calzado favorece una mejor alineación del cuerpo y previene problemas comunes como el dolor de espalda y las molestias en las rodillas. Y eso no es todo, porque las zapatillas barefoot también ayudan a mejorar el equilibrio y fuerza muscular porque con ellas, al estar más en contacto con el suelo, tus pies trabajan más, por eso son perfectas para formar parte de tu ropa deportiva de mujer.
Como los zapatos barefoot no tienen una estructura rígida, como la que pueden tener los botines de mujer o los zapatos de tacón, fomentan la movilidad de los músculos y tendones de tus pies, ayudando a prevenir las lesiones. Con todos los beneficios que ofrecen, es evidente que nuestros zapatos barefoot no pueden faltar en tu armario.
La popularidad del calzado barefoot se ha expandido tanto que hoy en día puedes encontrar una gran variedad de modelos que se adaptan a cada una de tus necesidades. Aunque al principio los modelos de zapatillas barefoot eran limitados, ahora existen todo tipo de diseños, manteniendo siempre sus características esenciales: flexibilidad, suela fina y la pisada plana. Pero perfectos para combinar con cualquier estilo de camiseta para mujer.
En Springfield hemos adaptado esta tendencia, creando una colección barefoot para mujer que incluye modelos cómodos y modernos, con colores neutros que conjuntan a la perfección con cualquier prenda de ropa para mujer. Además, todos nuestros modelos tienen los detalles imprescindibles de un calzado barefoot, añadiendo la calidad que caracteriza nuestra marca.
Con esta colección rompemos las reglas del calzado, demostrando que no hay necesidad de sacrificar el estilo por la comodidad, ni la salud por las tendencias.
No te pierdas todos los beneficios del calzado barefoot por el miedo a no saber combinarlos. Puedes combinar tus nuevas zapatillas barefoot con cualquier estilo, desde un look casual para el día a día, usando una camiseta de mujer y unos pantalones cómodos, o un outfit más formal con camisas y blusas de mujer combinadas con una de tus faldas favoritas. También puedes usar tus barefoot para un conjunto más deportivo, porque los modelos que hemos creado son perfectos para llevar con tu ropa deportiva favorita.
Descubre todas las opciones que tenemos para ti en calzado barefoot para mujer. Estamos seguros de que vas a encontrar un modelo que se adapte perfectamente a tu estilo y la comodidad que necesitas para llevarlos con cualquiera de nuestros jeans de mujer. ¡Te van a encantar!
Sí, el calzado barefoot puede ser muy beneficioso. Al no tener soporte ni amortiguación, este calzado fortalece los músculos de tus pies y tobillos, permitiéndoles trabajar de forma natural. Esto puede mejorar tu equilibrio y postura y promover una mayor conexión sensorial con el terreno. Sin embargo, la transición debe ser gradual para evitar lesiones, porque tus pies necesitan adaptarse al cambio.
Para saber qué talla de calzado barefoot necesitas, mide tu pie del talón al dedo más largo y añade al menos 1 cm (o el ancho de un pulgar) para asegurar que los dedos tengan espacio. Elige el zapato con una horma ancha para que los dedos puedan separarse y moverse con libertad. Es normal necesitar una talla más grande que en el calzado convencional.
Puedes reconocer si un zapato es barefoot si tiene la suela plana y fina, y el zapato es muy flexible (para poder doblarse en todas las direcciones). Además, en estos zapatos la horma es ancha en la zona de los dedos y no tiene ningún tipo de amortiguación o soporte de arco.
Las zapatillas barefoot deben sentirse espaciosas, pero seguras. La clave es que los dedos de los pies tengan libertad total para moverse y separarse. Es fundamental que no te aprieten en ninguna parte y sientas el pie bien sujeto en el mediopié, sin deslizarse dentro del zapato.
El pie generalmente tarda entre 1 y 2 semanas en adaptarse al calzado barefoot. Durante este tiempo, es recomendable empezar a usarlo gradualmente, aumentando el tiempo de uso poco a poco para evitar molestias. Al principio, es posible que sientas un poco de incomodidad en los músculos del pie, ya que se están fortaleciendo y ajustando a una forma más natural de caminar.
No, el calzado barefoot no es malo para los pies ni las rodillas si se usa correctamente y se adapta gradualmente. Sin embargo, si no se hace una transición adecuada o si tenías problemas en los pies o las rodillas antes de comenzar a usarlas, puede causar molestias.